Una nueva especie de caracol que lleva el nombre de… Novak Djokovic

¿Son los caracoles buenos jugadores de tenis? En cualquier caso, una especie recién descubierta ya lleva el nombre.

La Travunijana djokovici es una nueva especie de caracol de agua que lleva el nombre del famoso tenista serbio Novak Djokovic. Los científicos que encontraron este pequeño nombre o quisieron llamarlo en homenaje al tenista para “reconocer su entusiasmo y su energía inspiradora”, explican en la revista. Biología subterránea.

El biopeleólogo Jozef Grego y el zoólogo Vladimir Pesic de la Universidad de Montenegro descubrieron el nuevo caracol en un manantial cerca de Podgorica, la capital de Montenegro, durante una expedición en abril de 2019.

“Para experimentar algunos de los animales más raros del mundo que habitan en los hábitats subterráneos únicos del karst dinárico, para llegar a hábitats inaccesibles en cuevas y pozos, y para el trabajo continuo de procesamiento de materiales, se necesita la energía. Y el entusiasmo de Novak”, dijo los investigadores explican.

La Travunijana djokovici tiene un caparazón lechoso en forma de cono alargado y está adaptado a la vida en los hábitats subterráneos del karst dinárico, explicaron los investigadores. Es una de las Hydrobiidae, una familia muy diversa de caracoles pequeños o muy pequeños, también llamados caracoles de barro, que habitan en aguas dulces o salobres, cuevas y otros hábitats subterráneos.

Misterio

Según Grego y Pesic, es el primer miembro de la Travunijana descubierto hasta la fecha en la cuenca del lago Skadar y el único espécimen encontrado fuera de la cuenca del río Trebisnjica en Herzegovina. De dónde vinieron y cómo llegaron allí sigue siendo un misterio.

Travunijana djokovici es considerada “vulnerable” según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Los ecosistemas subterráneos, señalan los expertos, son extremadamente vulnerables a los cambios ambientales inducidos por el hombre y, debido a que son tan oscuros, a menudo se pasan por alto en los esfuerzos de conservación.