Según un nuevo estudio, el modo nocturno de nuestros smartphones no es realmente efectivo para la calidad del sueño

A todo el mundo le encanta el modo nocturno en los teléfonos inteligentes y sus aplicaciones. Nos permite descansar la vista y el cerebro y dormir mejor cuando se usa por la noche. Pero un estudio reciente sacude de repente nuestras creencias …

Desde hace varios años se sabe con certeza que las luces azules, es decir las luces de onda corta que generan las pantallas y bombillas LED, tienen un impacto negativo en nuestros ojos, en nuestro cerebro y nos impiden dormir adecuadamente.

Para mitigar estos efectos negativos, inventamos el modo nocturno. Apple fue el primero en lanzar este modo, que le permite ajustar los colores en la pantalla (generalmente de blanco a negro) y reducir las ondas cortas. Hoy en día, existe un modo nocturno en todos los teléfonos inteligentes y aplicaciones del mercado.

Modo noche y sueño

Sobre el papel, una de las principales ventajas del modo nocturno es que facilita al usuario dormir cuando usa el teléfono inteligente a altas horas de la noche. Solo voilá, un estudio reciente ha trastornado todas nuestras certezas sobre este modo nocturno. Este es Chad Jensen, profesor de psicología de Universidad Brigham Young del estado de Utah en los Estados Unidos que se asoció con el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati en los Estados Unidos para realizar este estudio.

Juntos, realizaron pruebas de calidad del sueño en tres grupos de personas: los que usaban sus teléfonos por la noche con el modo nocturno activado, los que usaban sus teléfonos por la noche sin activarlo y los que no lo hacían. cama.

¿Modo nocturno o no?

Después de varias pruebas, los investigadores notaron que no había diferencias entre los tres grupos. De repente, redujeron la muestra a dos grupos: los que duermen unas 7 horas por noche de un lado y del otro, los que duermen menos de 6 horas. En el primer grupo, notamos que el uso del teléfono inteligente antes de acostarse influyó negativamente en la calidad del sueño.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de este estudio? Primero, y esto es lo más obvio, para dormir bien es recomendable dejar a un lado el smartphone antes de acostarse. Y en segundo lugar, que el modo nocturno, en última instancia, no es tan eficaz como se afirma. Según las observaciones de los investigadores, este famoso modo no tuvo ningún impacto en el sueño de los usuarios. Finalmente, podemos concluir diciendo que no son necesariamente las luces azules las que impiden el sueño sino el puro y simple uso del smartphone lo que ocupa demasiado nuestra mente.

Si bien hay mucha evidencia que sugiere que la luz azul aumenta el estado de alerta y hace que sea más difícil conciliar el sueño, es importante pensar qué parte de esta estimulación es la emisión de luz frente a otra estimulación cognitiva y psicológica.

Chad jensen