Los investigadores han desarrollado una técnica para convertir los desechos plásticos en combustible para aviones

En todo el mundo, los investigadores están probando nuevas técnicas para reciclar residuos plásticos. Hoy en día, los científicos de los Estados Unidos han convertido con éxito los plásticos en combustible y otros productos de hidrocarburos en una hora.

Investigadores de la Universidad Estatal de Washington (WSU) han desarrollado una técnica que convierte el 90% de los desechos plásticos en combustible para aviones. Describen sus hallazgos en la revista profesional Chem Catalysis.

La gran ventaja de este proceso de reciclaje es que ahorra tiempo y, lo más importante, es económico. “En esta industria, el costo del reciclaje es crítico”, dijo el autor Hongfei Lin. “Este trabajo es un paso importante para nosotros en el avance de esta nueva tecnología hacia la comercialización”.

La creciente cantidad de desechos plásticos es un problema ambiental y climático cada vez mayor. Por ejemplo, los científicos descubrieron recientemente que los microplásticos, partículas de plástico de menos de cinco milímetros, llegaron a la capa de hielo más grande de Europa. Estas partículas pueden influir en el comportamiento de fusión de los glaciares y, por tanto, también en el aumento del nivel del mar.

Recicla mas

Sin embargo, reciclar los residuos plásticos sigue siendo muy complicado. Aproximadamente el 9% del plástico producido en el mundo se recicla. «Los métodos de reciclaje mecánico más utilizados derriten el plástico y le dan nueva forma, pero esto reduce su valor económico y su calidad para su uso en otros productos», explican los investigadores.

El reciclaje químico, por otro lado, puede producir productos de mejor calidad, pero esto requiere temperaturas de reacción extremadamente altas y el proceso lleva mucho tiempo. Demasiado caro y laborioso.

Pero gracias a un nuevo proceso catalítico, los investigadores ahora han logrado transformar el polietileno, que se utiliza, entre otras cosas, para botellas de plástico y tuberías de agua, en combustible en menos de una hora y a una temperatura relativamente baja de 220 grados centígrados.