La hazaña japonesa de la IA: un robot de baloncesto imbatible

Estados Unidos tiene una reputación bastante sólida en lo que respecta al baloncesto. El deporte no solo se inventó allí, sino que también goza de una enorme popularidad allí. Por lo tanto, es una gran sorpresa que el equipo de Estados Unidos haya perdido contra Francia este fin de semana, por primera vez después de 25 victorias consecutivas en los Juegos Olímpicos. Sin embargo, no fue el francés, sino un robot japonés el que asombró a los pocos espectadores presentes en Tokio.

La paradoja de Moravec significa que los humanos todavía tienen poca (o ninguna) competencia con los robots cuando se trata de actividades que requieren habilidades motoras significativas. Durante el descanso del partido de baloncesto entre Francia y Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Tokio, Toyota demostró con su robot CUE4 que también se ha avanzado mucho en este ámbito.

La paradoja de Moravec

Es un problema que los expertos en inteligencia artificial (IA) llaman la paradoja de Moravec. Hans Moravec es investigador en el campo de la inteligencia artificial. En 1988, ya había entendido que el razonamiento abstracto requiere relativamente poca potencia informática por parte de las computadoras. Mientras que las habilidades sensoriales y motoras requieren una potencia informática extremadamente alta.

En otras palabras, una computadora puede vencer fácilmente al campeón mundial del juego Go o calcular dónde está el petróleo bajo tierra. Pero no le pida que haga una acción sencilla. Como sacar una botella de cerveza de la nevera, tomar una copa y verter la cerveza.

“Los humanos están seriamente subestimados”

La destreza es, por tanto, algo mucho más complejo para un ordenador que ganar una partida de ajedrez. Es una consecuencia de la evolución humana. Los seres humanos buscaron soluciones a los problemas naturales durante millones de años, hasta que empezaron a darlos por sentado. El jefe de Tesla, Elon Musk, repite a menudo que los problemas de producción en su fábrica son el resultado de nuestra excesiva dependencia de los robots. “Los seres humanos están seriamente subestimados”, dijo.

Los robots generalmente tienen dificultades para lidiar con los aspectos físicos de las tareas ordinarias. Sin embargo, no debe subestimarse el progreso que están logrando en este ámbito. Prueba de ello es: un robot marcador de tres puntos demostrado en el descanso en el partido entre Francia y Estados Unidos en los Juegos Olímpicos.

Ya en 2019, el CUE3, su predecesor, había establecido un récord mundial al anotar canastas consecutivas en 2020, el número correspondiente al año en que se iban a celebrar los Juegos Olímpicos de Tokio. El robot logró esta hazaña en 6 horas y 35 minutos. O una canasta cada 12 segundos.