La costa turca se enfrenta a un gran problema: está completamente cubierta de barro y solo está empeorando

Durante varios meses, los pescadores turcos en el Mar de Mármara se han enfrentado a un gran problema: la imposibilidad de pescar. Todo por lo que comúnmente se llama “mocos de mar”, sí, no es muy sexy. Es una sustancia viscosa y espesa que flota en la superficie y perturba enormemente la pesca. local. Y eso es solo el comienzo.

Mocos de mar (yum yum) es un término para la materia orgánica viscosa que se encuentra en el mar. Esta sustancia parece gelatina pero afortunadamente no es peligrosa, aunque puede atraer una buena cantidad de bacterias y virus. Por otro lado, puede formar una cubierta hermética que sofoca la vida marina, provocando la muerte de miles de peces.

Según los científicos, este lodo no es un fenómeno nuevo pero el aumento de la temperatura del agua y el calentamiento global podrían hacerlo mucho más frecuente. La contaminación, las escorrentías agrícolas y las aguas residuales también contribuyen a la formación de este repulsivo muermo.

En la actualidad, los altos niveles de nitrógeno y fósforo en el Mar de Mármara, ubicado entre el Mar Negro y el Mar Egeo, están provocando una explosión en las poblaciones de fitoplancton que provocan el muermo marino. En abril, los biólogos notaron que este lodo cubre y sofoca los corales del fondo marino, a más de 100 pies (unos 30 metros) por debajo de la superficie del agua. En varias ciudades costeras turcas, miles de peces han muerto desde la formación de esta manta de mocos.

La situación se ha vuelto más difícil de ignorar desde que este fenómeno se ha acercado a Estambul. Por su parte, los pescadores que luchan por su supervivencia llevan meses haciendo sonar las alarmas. Uno de ellos dijo al periódico turco Cumhuriyet que no había podido trabajar desde enero porque el cieno inutilizaba sus redes. Lo mismo ocurre con un buceador que se gana la vida cazando caracoles marinos: la visibilidad es demasiado pobre y la mayoría de los cangrejos y caballitos de mar han muerto por el barro que les obstruye las branquias.

Los miedos del sector turístico

Los expertos han dejado en claro que los desechos agrícolas no tratados terminan directamente en el Mar de Mármara, y abordar estas fuentes de contaminación ayudaría a reducir los niveles de nitrógeno y fósforo. La pesca intensiva también podría influir, ya que el fitoplancton se ve privado de otros enemigos naturales.

En cualquier caso, una cosa es cierta, la preocupación crece a todos los niveles. De hecho, este barro no muy dulce podría disuadir a los turistas de pasar sus vacaciones en Turquía cuando el país vuelva a abrir sus puertas. Los funcionarios en Estambul anunciaron a principios de este mes que estaban trabajando con el gobierno turco y la Universidad Bandırma Onyedi Eylül para encontrar una solución a la crisis. En la ciudad costera de İzmit, los trabajadores recolectaron laboriosamente más de 110 toneladas de lodo, que se enviaron a un incinerador para su eliminación. Pero eso no parece una solución a largo plazo.