He aquí por qué debe prepararse para la escasez de zapatillas para Navidad

Vietnam, que se libró durante mucho tiempo, sufrió todo el peso de la propagación de la variante Delta. El gobierno ha decidido confinar, lo que tendrá importantes consecuencias económicas. En particular para las grandes marcas de calzado deportivo, que apuestan por la producción vietnamita. Se espera escasez.

Vietnam ha sido durante mucho tiempo una excepción: uno de los últimos países comunistas del mundo había logrado muy pronto frenar la propagación del coronavirus gracias a las rápidas medidas sanitarias y al uso de la máscara a la que la población ya estaba acostumbrada y preparada. Pero el país se ha retrasado en la vacunación, con solo casi 4,5 millones de dosis inyectadas, en una población de más de 102 millones y una densidad de población de 311 habitantes por km2.

La variante Delta ha frenado el optimismo vietnamita: si bien el país no había visto más de una docena de nuevos casos por día durante meses, las cifras aumentaron gradualmente desde mayo, para llegar a 9.334 nuevos casos diarios el 9 de agosto. Para frenar el número de contaminaciones, el gobierno ha decidido confinar la parte sur del país, incluida la capital económica, Ciudad Ho Chi Minh, y sus 8 millones de habitantes.

Victoria a media asta

Una situación que probablemente tendrá un fuerte impacto en el mundo capitalista, especialmente si eres fanático de las zapatillas deportivas. Porque Vietnam es uno de los principales países productores de este tipo de artículos. La mitad de la producción mundial de la firma Nike, por ejemplo, lleva la etiqueta “Made in Vietnam”. Este brote epidémico es, por tanto, catastrófico para la firma en nombre de la victoria (Nike designa en griego la personificación alada de la Victoria, incluido el deporte), cuyas mayores plantas de producción del país se ubican precisamente en esta región.

Y no podía ser peor: Nike había apostado todo por su producción vietnamita tras el cierre de fábricas, sus socios Pou Chen Corp y ChangShin, coreanos y taiwaneses respectivamente, tras un brote de contaminación en los sitios de producción. El país comunista también firmó un acuerdo de libre comercio muy prometedor con la Unión Europea el año pasado. Adidas y Puma también habían apostado por la producción vietnamita para abastecer el mercado europeo, que representa el 25% de las ventas del sector.

Aumento de precio esperado

Se espera que la industria del calzado deportivo sea el próximo golpe de escasez, ya que es precisamente en esta época cuando se ordenan y fabrican las zapatillas para las ventas de fin de año. Y a esta caída de la producción se suma la subida de los precios del flete marítimo, también fuertemente impactada por la epidemia. Los pares de Nike bien pueden convertirse en un regalo de Navidad muy difícil de encontrar. Sobre todo porque si las tiendas especializadas no pueden garantizar que todos puedan colocar zapatos pequeños debajo de su árbol, es muy probable que los precios se disparen.