En un futuro próximo, su médico podría auscultarlo con su teléfono inteligente.

Una nueva empresa francesa ha desarrollado una tecnología para escanear una cara con un teléfono inteligente y determinar constantes como la presión arterial. La tecnología, dirigida a médicos o determinados pacientes, parece ser capaz de sustituir toda una serie de herramientas médicas y podría ser útil en consultas domiciliarias o en lugares donde el acceso a la atención y al equipamiento profesional está menos extendido.

“Sabemos todo sobre ti y tu salud, nuestros algoritmos incluso han calculado cómo vas a morir”. Una frase de No mires hacia arriba, sátira política y social actualmente en el cine. Si la película trata sobre una distopía y se burla de un gran jefe tecnológico, se basa en hechos muy reales: la obsesión de la gran tecnología por observar, cuantificar y controlar nuestra salud. Pero, ¿podría el teléfono inteligente convertirse pronto en una herramienta valiosa para los médicos?

Una startup francesa, Quantiq, ha desarrollado una tecnología que utiliza las cámaras de los teléfonos inteligentes para medir la presión arterial y la frecuencia respiratoria, informa BFM Business. La tecnología se llama Cobox y utiliza el sistema rPPG, “foto pletismografía”.

El principio es simple: a través de la absorción de luz por la sangre, en los vasos debajo de la cara, se pueden determinar “constantes fisiológicas”, como pulso, presión arterial, frecuencia respiratoria, temperatura, arritmia o incluso saturación de oxígeno en sangre, e incluso estrés. En una sola exposición a la cámara, de 10 a 30 segundos, el usuario ya tiene un resultado (luego de un tiempo de cálculo adicional de 20 segundos, por una inteligencia artificial). La tecnología incluso funcionaría en cualquier tipo de piel (que absorbe la luz de manera diferente).

Para doctores

La herramienta no está destinada al público en general, sino a los médicos. Por tanto, la fiabilidad es muy importante para el fundador Alain Habra. “Estamos en la fase de certificación con las autoridades, deberíamos obtenerla en 2022, pero la tecnología ha sido validada, fue desarrollada bajo la supervisión de un comité científico reconocido”, explica.

Entonces, la tecnología sería especialmente práctica para las consultas domiciliarias, ya que el médico ya no tendría que llevar varias herramientas. También en la teleconsulta, los pacientes que padecen enfermedades crónicas, por ejemplo, ya no necesitan armarse con numerosos dispositivos costosos, complicados de manejar y cuyos componentes faltan actualmente.

Selfies, todo el mundo sabe cómo hacer, todavía cree el fundador. Pero incluso si se hicieran mal, habría instrucciones para rehacerlos para mejor. Los algoritmos de compensación también podrían corregir errores, según el caso.

Clasificación en emergencias y desiertos médicos

El fundador todavía ve otras aplicaciones para su sistema. Como herramienta para clasificar en emergencias, donde el tiempo de espera es largo porque mucha gente no debería estar allí, cree. También para las personas mayores con movilidad reducida, la tecnología podría resultar más práctica que las herramientas actuales, para los cuidadores en el hogar o en hogares de ancianos, por ejemplo.

En los “desiertos médicos”, por ejemplo en los países en desarrollo, donde se carece de equipo, la tecnología también podría ser eficaz. Los teléfonos inteligentes se utilizan ampliamente y los médicos y enfermeras podrían beneficiarse de esto.

Por ahora, la compañía todavía está esperando certificaciones, pero las fases de prueba en los hospitales están en marcha y también se están discutiendo grandes pedidos. Cabe señalar, sin embargo, que la tecnología también es criticada por algunos que la califican como un gadget. En particular, cuestionan su fiabilidad.

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