¿Cómo obligará Australia a Facebook y Google a pagar por los medios de comunicación?

Les guste o no a Facebook y Google, Australia seguirá trabajando duro para proteger a los medios de comunicación independientes.

El viernes 31 de julio de 2020, Australia dio a conocer su proyecto de ley para obligar a Google y Facebook a pagar a los medios de comunicación por su contenido. El país también está exigiendo a los gigantes de la tecnología que revelen los próximos cambios en sus algoritmos para entregar el contenido al flujo de usuarios.

Negociaciones fallidas

En abril de 2020, el Ministro de Finanzas australiano Josh Frydenberg anunció que Australia quería cobrar a Facebook y a Google por los artículos de prensa que publican en sus plataformas y con los que ganan mucho dinero. El objetivo principal de esta medida es salvar a los medios de comunicación australianos, que están atravesando una gran crisis y que sufren, sin querer, un gran desequilibrio financiero con estos dos gigantes.

Sin embargo, esta propuesta fue rápidamente rechazada por Facebook, que prefirió entonces proponer la solución de una entidad de mediación, argumentando que podría vivir muy bien sin los ingresos por publicidad generados por las empresas de medios de comunicación. Por su parte, Google aceptó pagar a los medios australianos, pero bajo ciertas condiciones.

Australia quiere introducir un nuevo código de conducta

Les guste o no a los dos gigantes de Internet, Australia no ha dicho su última palabra y tiene la intención de obligarles a pagar sus cuotas, a discreción. Para lograr este objetivo, en las próximas semanas se propondrá al Parlamento australiano un nuevo código de conducta. Se supone que rige las relaciones entre los medios de comunicación con grandes dificultades financieras y los gigantes que dominan Internet. Para ello, requerirá que Google y Facebook paguen a los medios de comunicación a cambio de su contenido. Si las empresas se niegan, serán objeto de fuertes penalizaciones.

Además del tema financiero, Facebook y Google también tendrán que ser más transparentes en cuanto al funcionamiento de sus algoritmos, tanto para los feeds de las redes sociales como para los resultados de las búsquedas, y notificar a los medios de comunicación cualquier cambio 28 días antes de su implementación. Se trata de medidas drásticas que sirven para varios propósitos. Josh Frydenberg explica: «Se trata de asegurarnos de que tenemos una mayor competencia, una mejor protección del consumidor y un panorama mediático sostenible. Nada menos que el futuro del paisaje mediático de Australia está en juego.

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